Una rentabilidad publicada es un cálculo simple: valor al final dividido por valor al principio. Lo que un tenedor experimentó de verdad suele ser distinto, a veces mucho. La brecha no es misteriosa y no es que nadie haga trampa: viene de un puñado de causas estructurales.
El momento, y la aritmética de las medias
La rentabilidad de un activo supone una única compra al principio y una única venta al final. Casi nadie hace eso. El capital se añade y se retira con el tiempo, lo que significa que la rentabilidad relevante se pondera por cuánto había invertido en cada momento y no por cuánto tiempo pasó.
Como la gente tiende a comprometer más capital después de que los precios hayan subido y menos después de que hayan caído, el resultado ponderado por dinero suele ser peor que el ponderado por tiempo. Es un patrón bien documentado en los mercados en general, y no hay nada en las cripto que las exima.
Costes que no aparecen en el gráfico
La serie publicada es una serie de precios. No contiene horquilla, ni comisión, ni coste de financiación, ni impuestos. Todos ellos son reales y todos se restan de lo que te quedas.
En activos con horquillas amplias y poca profundidad, el coste de operar por sí solo puede consumir una parte apreciable de una rentabilidad modesta, sobre todo para quien opera con frecuencia. El coste de la liquidez es un gasto real aunque ninguna línea lo nombre.
El lastre de la volatilidad
Este es aritmética pura y sorprende. Una caída del cincuenta por ciento requiere una subida del cien por cien para recuperarse. Como pérdidas y ganancias no son simétricas de este modo, una trayectoria volátil produce un resultado compuesto menor que una trayectoria suave con la misma media, y el efecto crece con la volatilidad.
Por eso una rentabilidad media citada sin referencia a la trayectoria es una descripción incompleta de lo que realmente le pasó al capital.
Supervivencia
Las comparaciones entre activos suelen extraerse de los activos que todavía existen. Los que fracasaron salen de la muestra, y su ausencia favorece a todo lo que queda. Cualquier comparación histórica de «rentabilidades cripto» que parta de la lista de activos de hoy está midiendo un grupo seleccionado por haber sobrevivido.
Qué se deduce
Trata una rentabilidad publicada como un límite superior de lo que un tenedor habría conservado, no como una estimación de ello. Léela junto a la trayectoria y no como cifra única. Y ten especial cuidado con las comparaciones extraídas de una lista de cosas que siguen aquí.
Nuestras guías sobre riesgo y volatilidad y ciclos de mercado cubren las ideas adyacentes, y las calculadoras permiten modelar escenarios con tus propias cifras. Nada de esto es asesoramiento financiero, y la rentabilidad pasada no predice resultados futuros.